La Auditoría
Interna es aquella que se practica como instrumento de la propia administración
encargada de la valoración independiente de sus actividades.
“un proceso sistemático, practicado por los
auditores de conformidad con normas y procedimientos técnicos establecidos,
consistente en obtener y evaluar objetivamente las evidencias sobre las
afirmaciones contenidas en los actos jurídicos o eventos de carácter técnico,
económico, administrativo y otros, con el fin de determinar el grado de
correspondencia entre esas afirmaciones, las disposiciones legales vigentes y
los criterios establecidos.”
Constituye por
ende una actividad estratégica ya que por medio de su eficaz accionar permite
reducir pérdidas, entre las que se encuentran: gastos del auditor, costos e
improductividades del auditado. Su producto se ve revelado a través de los informes y recomendaciones.
Auditor Interno
Es el responsable
de la dirección y conducción de la auditoría interna de una dependencia o
entidad, con el fin de que cumpla los propósitos para los cuales fue creada y
que opere o Funcione con la mayor eficacia y eficiencia posible, recomendando
para ello las medidas preventivas o correctivas a su desempeño.
Informe
“Un Informe es una
presentación objetiva e imparcial de los hechos”.
Esencialmente un
Informe es más o menos un documento oficial que presenta los hechos para la
información de determinados usuarios interesados. Este resume investigaciones y
análisis y los hechos pueden llevar a conclusiones y Recomendaciones que
representan una cuidadosa y considerada opinión. Requiere por tal razón de una
cuidadosa y exacta presentación, ya que la información que proporciona puede
determinar futura acción.
Los hechos deben
ser exactos y completos, fáciles de localizar y además necesitan ser
interpretados, porque estos informes deben ser claros, precisos, oportunos y
eficientes en cuanto al uso de recursos.
Informe de Auditoria
El Informe
constituye la etapa final del proceso de Auditoria, en el mismo se recogen
todos los hallazgos detectados y el soporte documental para sustentar el
dictamen emitido. Este Informe es escrito siempre para terceros que constituyen
los clientes, independientemente del tipo de Auditoria que se realice, de ahí
la importancia concedida al mismo y a los requerimientos que debe cumplir.
Informe de Auditoria
Interna
Es
el documento formal que emite el Auditor Interno como resultado final de su
trabajo, el cual contiene las observaciones, conclusiones y hechos de
relevancia, así como sugerencias que a criterio del mismo auditor deben
adoptarse para superar la debilidad en cuanto a políticas, procedimientos,
riesgos y cumplimiento.
Cada
informe debe orientarse a la eficiencia y al incremento de la rentabilidad de
las operaciones. Este establece conclusiones basadas en la evidencia obtenida
durante la auditoría con la presentación de hallazgos y conclusiones. Además,
reporta las principales áreas que requieren mejoras, siendo un marco de
referencia de acción administrativa.
El
Auditor Interno debe presentar un informe por escrito y firmado, cada vez que
concluya un examen de auditoría. Debe además discutir conclusiones y
recomendaciones antes de emitir su informe final.
Los
informes deben ser precisos, objetivos, claros, concisos, constructivos,
completos y oportunos. Pueden incluir recomendaciones de mejoras potenciales y
los puntos de vista de los auditados respecto a las conclusiones y sugerencias
emitidas por el Auditor Interno.
Los hechos deben
ser exactos y completos, fáciles de localizar y además necesitan ser
interpretados, porque estos informes deben ser claros, precisos, oportunos y
eficientes en cuanto al uso de recursos.
Los directivos a los
cuales van dirigidos tales informes disponen cada día de menos tiempo, o para
decirlo de otra manera para una misma cantidad de tiempo tienen cada día una
mayor demanda de actividades. Ante ésta situación, los auditores internos se
ven en la imperiosa necesidad de ser, como antes se expresó, claros, concisos,
oportunos y aprovechar al máximo los recursos.
La auditoría externa consiste en que una empresa ajena supervise los estados financieros de la empresa cumplen las leyes o normas específicas. Los usuarios de la información financiera de estas entidades son inversores, agencias gubernamentales y el público en general.
La forma de designación, las calificaciones y el formato de presentación de informes por parte de la auditoría externa son definidos por la ley, y varían de acuerdo a la jurisdicción de los diferentes países. Los auditores externos deben ser miembros de uno de los órganos profesionales de contabilidad reconocidos del país y normalmente presentan sus informes a los accionistas de una sociedad anónima.
Para las empresas públicas que cotizan en bolsas de valores las autoridades imponen estrictos requisitos en la evaluación de los controles internos y la información financiera por parte de los auditores externos.
Por tanto los auditores externos deben supervisar la información financiera de la empresa y emitir un informe donde justifiquen si esa información financiera es correcta o existen salvedades o diferencias entre la información que suministra la empresa en sus estados financieros y la que ellos creen que debería existir.
Diferencias frente a la auditoría interna
Los auditores internos que son miembros de una organización profesional están sujetos al mismo código ético y de conducta aplicable a los auditores externos, sin embargo, difieren principalmente en la relación con la entidad que auditan. Los auditores internos, aunque por lo general son independientes, forman parte de la organización. Por lo general, los auditores internos son empleados de la entidad, aunque en algunos casos, la función puede ser externalizada. La principal responsabilidad del auditor interno es evaluar la estrategia de la entidad para la gestión de riesgos y las prácticas de gestión (incluyendo IT) marcos de control y gobierno, siendo también responsables de los procedimientos de control interno de una organización y la prevención del fraude.




